Antes de publicar

 Antes de publicar 

tu librito del orto

    pensá

      en

      un    

    árbol.


Puede ser un pehuén 

allá por Copahue

que tiene, no sé:

como mil años

y unos cuantos boludos

le pasaron por abajo

o estuvo solamente a solas

con la soledad del planeta

dedicado a crecer y dar sombra. 


O puede ser el sauce eléctrico

apestado de cochinillas

que le da sombra y enchastra de savia

a tu auto en una vereda cualquiera.


Antes de publicar

plantate frente a ese árbol 

y pensá un poquito por qué

no somos como un bosque*. 


*del cuento "Memoria de paso", de Fogwill (1978-1979)

Entrando a Huerguito


Entrando a Huerguito

y es de noche

otra noche más

en la dictadura 

del dólar

en el Alto Valle Este

en tu crisis

de la mediana edad

en algún lugar y 

tiempo

siempre

esa amalgama:

entrar a Huerguito

de noche, en invierno,

con todas las calles cubiertas de un espeso

chocolate de barro y charcos marrones,

a esta altura de 

la dictadura del dólar

no es lo mismo

que salir de Huerguito

hace 25 años o en verano

cuando todos se van en cuanto pueden

a mojar las patas en el agua contaminada

por la carencia

de una estrategia.


O en otoño también se puede ir al río

y podés llegar a escuchar 

el delicado sonido de una hoja seca

que cae sobre la gramilla 

si es que no hay un boludo 

con un parlante BlueTooth 

o con el celu nomás haciendo ruido

porque no se bancan el silencio,

les parece que hace falta algo más que mirar

el río que baja plano y casi sólido, pesadamente 

a la cantidad de litros por segundo que fue seteada 

según la demanda de electricidad de ese momento:

puede ser la primavera y una garza blanca es detectada por el ojo

desnudo de alguien desde la orilla opuesta

siempre me parece milagroso ese animal

debe ser un residuo católico en mi mirada

y cuántas veces vi alguna que asomaba sorpresivamente

porque salía de un desagüe, por debajo del nivel del suelo,

cuando yo iba en algún tipo de automóvil con motor a combustión

entrando justamente a 

Huergo, Huerguito,

un lugar en un tiempo 

donde pega el sol así

y los niveles de acumulación del capital afectan a 

los dientes de las personas de cierta manera 

mientras mastican polvo seco en verano 

entrando a Huerguito

para levantar otra cosecha o 

de vuelta de laburar en el pozo

con el convenio de Osprera no es mucha guita

y ahora hay muchos cobrando el básico

que se quedarán tranquilos rascándose las bolas 

o tendrán que salir a estacionar el auto al costado de la ruta

para vender tortas fritas por docena, o media,

porque no llegan, porque se compraron un plasma 

o tuvieron que inyectarle plaquetas a su vieja:

nunca se sabe lo que puede pasar

a pesar de que los márgenes de previsibilidad 

de la valorización de los combustibles fósiles

deben ser más o menos

o sea: 

deben estar haciendo planes ya con eso ¿no?

mientras baja el agua contaminada hacia el mar

y el nivel de concentración de 

metales pesados, radiación, escherichia colli,

nunca es el mismo, nunca

es el mismo. 



(más o menos 39 de fiebre)


Todo es horrible 

menos el gorrión que me mira

parado en la rama 

del sauce eléctrico.


Ya se fue, no está. 

Claramente pensó qué hago

con este frío mirando a ese humano

si este no es el único lugar donde pega el sol.


2023, última semana de noviembre

1

Hace un tiempo empecé a darme por muerto 

y eso me volvió invisible.


Veo cómo se amontonan los acontecimientos:

viene el tiempo y los disuelve en ácido

para que se vayan por un agujero negro.



2

Un perro que ladra

no uno que muerde

de eso se trata esta historia

que comenzó cuando extendí

para mi uso personal 

mi certificado de defunción.


***

1

Se acaba de terminar el atardecer

pero aún no comienza la noche. 

Una nube oscura y delgada viaja hacia el este

como si tuviera que escaparse

de la última claridad que queda. 



2

Un punto brillante, fijo en el cielo, 

parece hecho con la punta 

de un alfiler radioactivo:

es una estrella, un planeta,  un satélite

o la luz de una antena lejana?


No la veo más, se apagó.


(Ah, no: la estaba tapando una nube).



Feliz día de Spiderman
una nube que pasa
encima del gato apoyado en el techo
de una camioneta en la vereda de enfrente.

La luz del sol ya se recuesta
en el día más corto del año
y pinta aquella pared
la cara oeste de los altos pinos.

Hace un rato pasaron unos pibes
corriendo por el canal vacío
en dirección al poniente
felices.

El gato se bajó de la camioneta
en el mismo instante en que una mujer
pasó en contramano con su bicicleta.

Hace mucho que no tomo pepa
ni fumo nada
es aburrido pero me mantiene estable
en el plano psíquico de cualquier manera
encontré el hilo que me saca de la neurosis
o la tabla que me permite sobrenadarla mejor
el deseo
una frase
no lamentar más el pasado
mirar al futuro
estar atento al tiempo que me devora
y a la fuerza negativa
que se activa cada tanto
tenerla en cuenta
disolverla de algún modo
con una frase
el deseo
no lamentar más el pasado.
Feliz día de Spiderman.






Leer y coger. Dormir y escribir.


Un poema mediano, mediocre, 

meditabundo, extraordinario

consume menos tiempo que una novela

ergo:

la poesía es más barata, más coherente 

con la precariedad de estas pantallas.


Y a su vez una novela dura menos que cualquier serie, 

así que...

no le vamos a hacer propaganda 

a cosas que hicieron millonarios fuera de nuestro alcance.

Vamos a registrar nuestras palabras 

en la maquinita electrónica de los 15 forros

que más plata tienen,

por lo tanto: más tiempo. 


Ah! Tiempo. Eso también nos separa.

Solo la antropofagia nos une. Socialmente. Económicamente. Filosóficamente.












 vacaciones por un día sin cobrar, yo las quiero disfrutar

el elemento vital roto

las facultades y la electricidad

en muy pocas personas 

las puedo encontrar

la memoria del mundo: un vaciadero de basuras.


La mente ida, adelgazada, golpeada. 

 vacaciones por un día sin cobrar, yo las quiero disfrutar

 vacaciones por un día sin cobrar, yo las quiero disfrutar

 vacaciones por un día sin cobrar, yo las quiero disfrutar

 vacaciones por un día sin cobrar, yo las quiero disfrutar

Esto está entre las cosas que me quitan la fe

Será la obra del libre examen 
Rafael Barrett

Esto está entre las cosas
que me quitan la fe:

Meten las hojas del otoño
y el pasto que cortan 
en bolsas de plástico que se ven
a veces durante días abandonadas
a la espera de que el camión se las lleve
completamente al pedo
porque es mejor dejar el pasto cortado ahí, 
total se vuela enseguida
se deshidrata casi instantáneamente
y si queda algo enredado le hace bien al césped:
ayuda a conservar mejor la humedad.

Estos son saberes sencillos 
que yo pensé casi toda mi vida que eran de conocimiento común
y universalmente extendidos
pero después me encontré con personas que no sabían
que el pasto o las hojas o las cáscaras de banana
se reintegran pronto a cualquier pedazo de tierra.

No es ningún problema esa ignorancia
cualquier inteligencia despierta la despeja muy rápido
(y hasta están los que después de no saberlo toda su vida
se transforman en expertos en compost).

La fe se me pierde al suponer que 
o bien no hubo nadie que supiera eso en todos los municipios
donde fui testigo de tales prácticas
(esto es lo menos probable)
o bien 
que hubo quienes afirmaron lo evidente: 
     es al pedo gastar bolsa en eso
     de última se lo carga en algún coso y se lo amontona 
     hasta que se seque y se quema en dos patadas
     o se lo entierra en algún lado, lo que sea: 
     para la primavera no quedarán rastros
y hubo quienes contradijeron con dictamen irracional 
esa evidencia tan sencilla.




take this
motherfucker
take the looks that you love drippin inside a basket can solitary
don't mind the foolishness of the flamboyant entrepeneurs

drip, drop, drap, rock, now
strapless
next to the morning,
in between the late night excerptions:

if you see it,
then you should take
this
motherfucker.
Todo esto que
a vos te vale madres
traducido es

música concreta

latas en la calle

ladridos.

Autumn Leaves

I
Llegaron las aguas de marzo y cerraron el verano.

Yo estoy frente a la máquina ahora pero veo al sol que reverbera en la calle
por donde el viento remueve al polvo y a las latas de cerveza.

Empezó a correr viento.
Si no fuera por eso, sería un lindo día.

No hay ninguna tregua pero me he decidido
a abrirme en la semana lugares de calma:
el café o el mate, la música y la poesía.

II
No puede ser que Miles Davis no esté acá
ni en el teatro Olympia de París en 1969.
La peor ilusión que uno puede hacerse es
engañarse pensando que uno no se hace ilusiones.

París de parias es una capital donde nunca estuve.
El pelo me sigue creciendo y las uñas
como dicen que sigue pasando después de morir.

Miro hacia atrás y veo el alto pino que obreros plantaron
por alguna orden municipal o iniciativa colectiva
hace una cantidad considerable de años
probablemente medio siglo.

Yo dije que iba a plantar un árbol frente al departamento
pero no lo planté, y hace falta plantar por lo menos dos.

En la semana miré muchos árboles jóvenes todavía
y pensé en el día que posiblemente los vea ya grandes.
Me ilusioné con el futuro pero fue también la vida
que me dice que brota y sigue todavía para mí,
quién sabe.

Pasé por puentes que cruzan canales bien llenos de agua
y vi las bandurrias en el barro de los cuadros regados,
y vi el atardecer que se reflejaba en uno de esos charcos grandes,
detrás de los álamos.
Las vi apenas de costado porque estaba yendo a otro lugar.
Sentí pena y piedad quizás por mí mismo y no por la vida,
quién sabe.

En todo caso debo plantar ese árbol,
por lo menos así nomás en la tierra
sin preparar un cantero como había pensado.
A lo sumo tirarle algo de guano, si hace falta,
y empezar a regarlo y esperar.









Siestero

all we want is life beyond 
the Thunderdome

Cosas ya dichas,
monotonías.

La música de las planicies áridas es monótona.

Las palabras desnudas sin eco, sin álamos.

Quien se interna en una planicie árida
se sorprenderá al gritar porque no suena
ni el más mínimo eco.

El agua de la lluvia cae por el borde de las bardas
y les va moldeando el rostro
con el viento también, después
se le va haciendo una mirada con el sol a las bardas.

Y ahí sí, hay un eco, en los cañadones,
donde dice que está la salamanca.

Los tópicos de lo telúrico son monótonos.
Los domingos de verano a la siesta son silenciosos:
la mayoría de los pájaros no cantan
(aunque hay uno ahora y otro que le hace el contrapunto)
y los sauces hablan en voz baja, con murmullos como de escobilla.

En el desagüe, en el agua sucia, las lamas se mueven despacio
y en lugares desconocidos para mí hay nutrias y patos y peces.

Las lamas son como unos pelos verdes del desagüe y los canales
donde el agua baja hacia la mar silenciosa, que está lejos, sí:
más allá de la salina del gualicho.

Yo no soy hombre de a caballo.
Ando mucho en camioneta escuchando rock and roll
por las rutas de la planicie árida.
Miro apenas los alambrados y las tranqueras
que se abren a picadas largas y desconocidas.
Alguna vez pensé distinguir
que el campo estaba más verde por el fin de la sequía.
Pero no sé, la verdad,
ni idea.




hey que hiciste en tu vida
nadaste, no te mataste, rompiste algún plato?

esas eran las preguntas que te hacías
antes de empezar a hacer las cosas de a un día por vez
y con paciencia.

por eso ahora tenés alguna respuesta
y si bien nunca te rompiste un hueso
rompiste un par de platos y algún corazón,
entre los que se cuenta el tuyo.





Ven aquí conmigo con tus gladiolos y mohines.

Me alegra la luz que cambia el color de tus ojos.

Si no es mi tararear. Quizás
el aleteo de mi amor te hará venir?

En mis venas aletea
la sangre de mi amor,
la sangre de adonde vine a venir donde andabas:
por las calles del barrio llamado Flores.

Ah amor me parece
que vamos logrando ablandarnos la rutina
y veremos si da para endurecerla también.

Hoy si no llueve vuelvo en bicicleta
a mirar tus ojos tus aleteos.
El concepto del carácter popular del arte no es tan popular como parece. (…) El sustantivo “pueblo” tiene un acento muy particular, acento religioso, solemne y sospechoso que no debemos ignorar de ninguna manera. No debemos ignorar ese sospechoso acento porque necesitamos de todas maneras usar el concepto de lo popular
(…)
La historia de las muchas falsificaciones realizadas con base en el concepto de pueblo es una historia larga y complicada y una historia de la lucha de clases. (…) queremos únicamente que no se pierda de vista esa falsificación cuando hablamos de la necesidad de un arte popular (…) Un arte para quienes han sido por años y años objeto de la política y que por fin deben convertirse en sujeto. (…)
Tenemos en miras a un pueblo que hace la historia, que se transforma a sí mismo y transforma con él al mundo. Un pueblo combativo y por consiguiente un concepto combativo de lo popular.

Bertolt Brecht, 1938
No es un trámite,
Es un instante
El de este tramo.

La trama se desteje
justo cuando hay que pagarle
a la vieja que te cruza para el lado de los muertos.
y los que vivos se quedan
acaso aten algunos cabos
de las fibras 
que supiste hilar con tu vida.
Hice un día, unos días:
muchos días dediqué a ser para vos
uno más de tus dioses.

Hice un día de mi un refugio,
un destino para tu partida.
Y vos hiciste lo mismo para mí,

refugio dulcísimo.
(Gracias Lu Benavento por recordar este poema)


Otra vez el mismo viaje
dulce estrella
bellísima flor
gracias por tus gracias,
tu abertura de alas
la inauguración de cielos
despejándose desde la mente a las manos
y por el corazón
para la creación, sí:
mi promesa es esta:
vayamos a buscar el fuego
otra vez, todas las veces
cada día vamos a buscar el fuego
he de salir a buscarlo
siempre el mismo viaje:
voy veloz,
tan veloz como un meteorito
así que al fuego lo encuentro por fricción
y ardo en deseos
de encontrar la hermosa estrella
la dulce flor donde estallo
hasta que brota el gemido
más allá de mi voluntad:
mi promesa es la siguiente:
voy a amar con todo el todo.
Pero vamos a buscar el fuego,
Hay que abrir ese camino
Para algún lado menos ominoso
Quizás
No debería explicarme cuando estoy ardiendo,
Lo sé, prometo arder
O darle más bien al fuego
Mis ansias,
Mi caminar con nosotros
Y la creación de mis manos,
De mi mente,

Por el corazón.

“No se escribe para agradar”

(para Natalia Gherghorovich, de quien escuché la frase del título)

No escribiré para los imbéciles.
Escribiré en contra de mi propia imbecilidad
y quizás para incendiar mis rostros
moldeo esta materia leve pero densa,
densifico en sus piélagos de fondo entrañable
hasta el pliegue intestinal de sus prefijos,
de sus muchísimos anales.
He venido y vengo fatigándome
                -imbéciles-
contra mi propia imbecilidad,
con la imbecilidad de muchos
y el pensar luciferino de unos cuantos.
Ah, inclinado, jorobando con devoción mi espalda fuerte
en este afán que la imbecilidad considera vano.
Amontoné de estos anales míos:
                de espaldas
a los cuerpos que trabajaron para darme
cuerpo y tiempo que fatigué
en epifanías y derramamientos 
de tinta sobre el papel,

volúmenes en los estantes.

Variaciones de un error




Hizo que no
hizo como que sí cuando no
hizo que las pestañas del sauce perdieran escamas,
hicimos que un abrazo de hace años
ahora que lo pienso siga refulgiendo acá.



Hicimos como que no cuando sí,
salvo por mí que se lo dije.
(Ella seguía sin decirme
te quiero te quiero te quiero.)