Antes de publicar
tu librito del orto
pensá
en
un
árbol.
Puede ser un pehuén
allá por Copahue
que tiene, no sé:
como mil años
y unos cuantos boludos
le pasaron por abajo
o estuvo solamente a solas
con la soledad del planeta
dedicado a crecer y dar sombra.
O puede ser el sauce eléctrico
apestado de cochinillas
que le da sombra y enchastra de savia
a tu auto en una vereda cualquiera.
Antes de publicar
plantate frente a ese árbol
y pensá un poquito por qué
no somos como un bosque*.
*del cuento "Memoria de paso", de Fogwill (1978-1979)